El pleno de la junta municipal del distrito San Pablo-Santa Justa ha aprobado, a instancias de  Izquierda  Unida (IU),  una  moción  de  rechazo a las «amenazas  fascistas  llevadas  a  cabo  por  grupos  de  extrema derecha contra líderes vecinales y entidades de las barriadas de El Fontanal, Árbol Gordo y La Rosaleda», según el portavoz del grupo municipal,  en la que se muestra también la solidaridad con las víctimas de estas abominables acciones.

La  propuesta,  que  ha  salido  adelante  por  unanimidad,  incluye  además  una  condena  expresa  a  «estas  actitudes intolerantes que quiebran la convivencia y dañan la democracia».

El  coordinador  local  de  IU,  José  Manuel  García,  ha  manifestado  su  satisfacción  por  este  acuerdo  que,  según  ha  señalado,  demuestra  que  «los  vecinos  y  vecinas  de  San  Pablo-Santa  Justa  no  comulgan con estas prácticas intimidatorias y que quienes recurren a ellas para intentar imponer,  a través del miedo, sus ideas de ultra derecha son sólo una minoría a la que hay que aislar y dejar en evidencia». Por  ello,  se  ha  congratulado  del  «importante  paso»  dado  a  través  de  esta  resolución  unitaria,  en  la  que  «hemos lanzado un mensaje nítido de repudio al fascismo en estas barriadas».

Como  se  recordará,  el  motivo  de  esta  moción  tiene  su  origen  en  las  «pintadas  amenazantes»  -donde, según IU  se  empleaban frases como ‘Rojos No’  y símbolos propios de la iconografía nazi- aparecidas recientemente en el distrito San Pablo-Santa Justa  a  cuenta  del  homenaje  que  diferentes  organizaciones  políticas,  sindicales y vecinales dedicaron el pasado 2 de febrero al veterano militante comunista Ricardo Ruiz, por su trayectoria de lucha al servicio de la clase obrera y de los más desfavorecidos.

A  aquel  incidente  sucedieron  también  «una  serie  de  amenazas  posteriores  por  parte  de  individuos  de  estética  skin head  a  los  responsables  del  local  donde  se  desarrolló  dicho  acto,  a  quienes  recriminaron  haber colaborado con una iniciativa de comunistas», ha informado el grupo municipal.

Desde  Izquierda  Unida  se  ha advertido,  además,  que  estos  hechos  «no  constituyen  un  caso  aislado  en  esta  zona  de  la  ciudad  y  se  recuerda  que  estos  problemas  comenzaron  hace  aproximadamente  dos  años,  cuando  el  anterior  Gobierno  local  se  comprometió  a  construir  un  centro  deportivo  en  el  espacio  de  La  Rosaleda,  accediendo  así  a  una  petición  de  la  asociación de vecinos  El  Triángulo.  Aquel  anuncio  público  motivó  ya  las  primeras pintadas en las que, bajo la consigna de ‘Rojos, fuera de nuestro barrio’, se puso en la diana a  varias asociaciones de vecinos, además de a IU y a sus representantes políticos en Sevilla».

Desde  entonces,  «estas  prácticas  vejatorias han venido repitiéndose con cierta periodicidad», hasta el punto de que «un miembro de Juventudes Comunistas ha sido agredido por estos grupos fascistas», ha  explicado José Manuel García. De  ahí  que  el  «rechazo  unánime» puesto  de  manifiesto  en  el  último pleno contra estas actitudes «absolutamente intolerables» cobre, a su juicio, «un valor mucho mayor del que a simple vista pueda parecer», ha apostillado.

Y es que para Izquierda Unida resulta «inconcebible y muy preocupante» que en un estado democrático «la extrema derecha no sólo siga existiendo sino que pueda actual con tal impunidad contra dirigentes vecinales y políticos en barriadas populares como las del Distrito San Pablo-Santa Justa».