El huerto del Parque Estoril, situado en la Plaza de Miguel Hernández, en el barrio del Cerro del Águila, busca quien lo cuide. Se trata de un parterre de unos 120 metros cuadrados dentro del único pulmón verde del barrio, y  cuenta con plantación de pimientos, berenjenas, tomates y calabazas.

La Asociación de Vecinos Parque Estoril ha iniciado una campaña bajo el título de «Cultivando nos cultivamos» animando a los vecinos a que se impliquen con el huerto y que se encarguen de su cuidado. La presidenta de la entidad, Carmen Petit, afirma que «antes contábamos con una jardinera, pero actualmente no hay nadie que se responsabiliza de regar las plantas o de quitar las malas hierbas». La representante vecinal añade que «lo que verdaderamente nos gustaría es que regresara la jardinera que teníamos, María Paria, y ya se lo hemos pedido en una reunión al Ayuntamiento, pero mientras tanto, si no queremos que las plantas mueran, ofrecemos el cuidado a los vecinos de la zona».

El candidato ideal, según Petit, sería «una persona que dispusiera de tiempo suficiente y con algunos conocimientos respecto a agricultura, aunque lo fundamental es que tenga ganas y se implique con los cultivos, pues las nociones de plantación ya se las daría la asociación si fuese necesario».

El huerto cuenta con la instalación de riego por goteo y con un pozo de agua no potable para su irrigación. Es muy frecuentado por vecinos y por alumnos de los colegios del barrio, que visitan frecuentemente las plantas para poner en práctica sus conocimientos sobre el medio natural y para ver la evolución de los cultivos.

«Un logro ciudadano»

El Parque Estoril es una «victoria ciudadana», tal y como recuerda la presidenta de la asociación que lleva su nombre, ya que «en el PGOU del año 87 esta zona venía como urbanizable y estaba prevista la construcción de 40 viviendas. Pero los vecinos conseguimos cambiar el plan de ordenación y que se planificara como zona verde».

Las obras del parque del barrio del Cerro del Águila comenzaron en 2005 y en 2007 se procedió a su inauguración, tras una inversión de unos tres millones y medio de euros, según la entidad vecinal. A día de hoy, los vecinos piden que se proceda al podado de los árboles y que se arregle o se sustituya la fuente ornamental ya que, según Carmen Petit, «no funciona desde la inauguración del parque».