«Hay ciudades poliédricas, con mil caras. Sevilla es una de ellas y su rostro mudéjar, una de las perspectivas desde las que puede ser contemplada». La zona norte del Casco Antiguo, el mayor de toda Europa, destaca por aglutinar joyas patrimoniales únicas de este singular estilo. De las murallas de la Macarena al palacio de Dueñas, el Ayuntamiento propone una ruta con ocho hitos para dinamizar el turismo cultural en este enclave de la ciudad.

Sevilla es el máximo exponente del mudéjar, fruto de la convivencia entre las culturas musulmana y cristiana en los siglos del XII al XIV. Un hecho que quiere aprovechar el Ayuntamiento de la ciudad como argumento para atraer visitantes al mismo tiempo que revitalizar la zona norte del centro histórico de la ciudad. La iniciativa, presentada este jueves, ha sido desarrollada por las delegaciones de Empleo, Economía, Fiestas Mayores y Turismo; Cultura, Educación, Deporte y Juventud; y Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, representadas por sus correspondientes delegados Gregorio Serrano, María del Mar Sánchez Estrella y Beltrán Pérez, respectivamente.

Parte de la colección mudéjarLa ruta, que parte en la muralla almohade de la Macarena y finaliza en el Centro de Interpretación del Mudéjar del Palacio de los Marqueses de la Algaba, propone al visitante un recorrido por varias iglesias de la ciudad. San Gil, Santa Marina, San Marcos, el convento de Santa Paula el palacio de las Dueñas y el Omnium Sanctorum de la calle Feria. Ocho enclaves que se pueden visitar en unos 90 minutos según estiman los organizadores «o en cinco horas, en función del tiempo que se le quiera dedicar a cada uno de los espacios», ha ironizado Serrano.

Para guiar al visitante, el Ayuntamiento ha editado 10.000 guías, en castellano e inglés, que se repartirán en los puntos de información y atención turística repartidos por la ciudad. La delegada de Cultura ha confirmado que se ha iniciado un proceso de diálogo con el Arzobispado con el objetivo de que se puedan abrir los espacios propuestos en la guía con un fin turístico, además de religioso ya existente. Una negociación que necesita una «especial sensibilidad para combinar culto y turismo», ha explicado Serrano.

«El turismo es uno de los principales motores económicos de la ciudad y un generador de empleo en Sevilla», ha explicado Gregorio Serrano, quien ha destacado que una de las «fortalezas es la riqueza patrimonial y cultural que atesora». El delegado de Empleo, Economía, Fiestas Mayores y Turismo ha desvelado que este proyecto sacia «una vieja aspiración» del equipo de Gobierno, «revitalizar esta zona de la ciudad única en el mundo, que muchas veces pasa desapercibida».

La zona norte del Casco Antiguo es «la gran desconocida para turistas extranjeros, visitantes de la Provincia y los propios vecinos de Sevilla», ha argumentado la delegada de Cultura, Deporte y Juventud, que también ha recordado que el patrimonio mudéjar sevillano trasciende lo marcado en la guía, que se deja fuera «por razones de coherencia» -apostilla Serrano- lugares como el Palacio del Rey Don Pedro en el Real Alcázar, la Casa de Pilatos, Santa Catalina, Santa Lucía, San Julián o el Convento de Santa Clara.